Edita el texto de la IA y quédate la prueba
Pega, edita y marca qué verificaste. Queda hash, diff y checklist con fecha; el texto se queda contigo.
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Por defecto, tu texto no se sube ni se custodia: se sella su huella
Cómo funciona el editor

Imagen generada con IA y etiquetada con Trion Stamp.
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Revisa tu primer documento gratis. Para seguir usando Trion Stamp, elige uno de nuestros planes de suscripción.
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Pega el texto que te dio la IA. El editor apunta el punto de partida: su huella (hash) y la fecha.
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Edita y marca qué verificaste: datos, citas, fuentes. La distancia de edición se mide sola, de forma determinista.
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Cierra y sella: hash, diff y checklist quedan fechados en el registro. El texto se queda contigo: por defecto no lo custodiamos.
¿Por qué Trion Stamp es la mejor opción para tu equipo?
- Sin custodiaTu texto no se queda en Trion: sellamos huella, diff y checklist. Por diseño, para que también valga con fuentes que proteger.
- No es un detectorNo adivinamos quién escribió qué. Medimos cuánto editaste, con una métrica determinista que da el mismo resultado cada vez.
- Revisión que cuentaEl artículo 50 trata distinto al texto con revisión humana real. El editor deja constancia de la tuya: qué tocaste y qué verificaste.
- Con fecha selladaHash, diff y checklist quedan sellados y fechados en el registro. Puedes demostrar que revisaste antes de publicar.
No adivinamos si un texto es de IA: dejamos constancia de que tú lo revisaste.
Medición determinista de lo que cambiaste, checklist de lo que verificaste y fecha sellada. Evidencia reproducible, no la opinión de un modelo.
¿Tu texto necesita el aviso de IA?
Depende de para qué se publica y de cuánta revisión humana lleva. La guía te lo cuenta sin palabrería, con los casos típicos de agencia.
Preguntas frecuentes sobre el editor
No, y desconfía de quien lo prometa. El editor no es un detector: mide cuánto cambiaste el texto desde que lo pegaste, con una métrica de distancia de edición determinista. Evidencia reproducible de tu revisión, no la opinión de un modelo.
No, salvo que actives la custodia. Por defecto solo guardamos la huella: hash, diff y checklist, con fecha sellada.
Por defecto, no: sellamos la huella del punto de partida, el diff de tus cambios y tu checklist, y el documento se queda contigo. Es una decisión de diseño, pensada para quien trabaja con fuentes que proteger. La custodia del contenido existe solo si tú la eliges.
El artículo 50 apunta al texto publicado para informar al público sobre asuntos de interés general, y trata distinto al que pasa por revisión humana con responsabilidad editorial. Dónde cae el tuyo depende del caso: la guía te orienta y, para decidirlo en serio, está el despacho.
La guía sobre textos →El hash del texto que pegaste, el diff con lo que cambiaste, tu checklist de verificación (datos, citas, fuentes) y la fecha, con tu identidad. Todo sellado en el registro; el contenido, contigo.
Queda constancia sellada de que el texto pasó por tus manos, qué tocaste y qué verificaste, antes de publicarse. Si mañana alguien pregunta cómo se revisó, no dependes de tu palabra: está fechado y cualquiera puede comprobarlo.
El primer documento es gratis, y la consulta del registro es pública y gratuita para siempre. Los planes amplían volumen, por espacio de cliente o campaña, no por asiento.